Diálogo con la Personalidad

– Hola…

– ¿…?

–¡Hola! ¡Eooo!

– ¿Qué… quién está hablando en voz baja?

– Soy Yo.

– Ah. Eres tú. Quiero decir, eres Yo.

– Por así decirlo… Yo soy tú. Bueno soy tu pequeño Ego..

– Fascinante. ¿Por qué eres tan pequeño?

– Adivina.

– ¿Falta de autoestima y todas esas polladas?

– Psé. Me diste poco de comer.

– No es culpa mía.

– Eso dicen todos. Podrías apadrinar a un Ego, ¿sabes? Cuesta poco.

– ¿Cómo funciona? A lo mejor me interesa.

– Bueno, tienes que piropear a una persona durante un minuto todos los días. Eso hará que el pequeño Ego pueda comer.

– Suena simple.

– Lo es. Además, te lo deducen de los impuestos.

– Me apunto… oye, ¿y este otro quién es?

– Es tu Ello. Será mejor que pases de él

– Bwa-ha-ha-ha, ¿qué passa tron? Tengo hambre.

– ¡Eh! ¡Aléjate de la nevera! ¿Serás grasiento?

– Ha-ha, ¿y qué? Mmm, mayonesa, qué rica…

– Sigh.. es realmente guarro.

– Pero es divertido… A veces.

– ¿Puedo entrar? Dios mío, este sitio apesta... tendré que llamar a Sanidad...

– Esto… ¿y tú quién eres?

– Soy tu SuperEgo, por supuesto. Me extraña que no lo sepas. ¡A estudiar!

– S-sí… iba a ponerme enseguida pero…

– Bwa-ha-ha, tíooo, ¡ven a ver lo que ponen en la Primera!

– Oh no…

– ¡Quíta enseguida esos zapatos del sofá, so cochino!

– ¡Parad yaaaa!

– <small><strong>¿Qué?

– ¿¡Es que no puedo tener una personalidad normal, como todos?!

– Es evidente que no: tú te lo has buscado, muchacho. Haber estudiado Ingeniería de Montes.

– Bwa-ha-ha, ¡ingeniería de montes, ha-ha!

– …

– Quiero decir… las personas normales ya tienen suficiente con cinco o séis rasgos de personalidad… ¿por qué tengo que cargar yo con proyecciones de mis estructuras inconscientes?

– Debe ser algún tipo de licencia poética…

– Yo diría que es exhibicionismo del bueno. Je.

– Haha… ¡de montes! ¡Ha-ha-ha!

– En fin muchachos, ya está bien por hoy… yo quiero irme al sobre.

– Muy bien dicho. Mañana te espera un duro día de trabajo. Y si no rindes lo suficiente...

– Erm… * bostezo *… ronf ronf…

– Hey, alguien más está entrando.

– Oh no. ¿Quién es esta vez?

– ¡Soy tu Empatía! [Pestañeo rápido]

– ¡ARGGGH!